Ambo, ambo, matarilerilerón. Autor: Carlos Luis Saénz.

En el ancho patio de la casa era la vespertina rueda de los niños, estrella de canciones y de risas. Subían las voces limpias por los aires: subían temblando de gozo, como pompas de jabón. A veces cruzaba un pájaro, o había una lluvia de azahares de naranjo, o un flamear húmedo de sábanas tendidas, como velas, a secarse en las sondalezas.

Pero a nosotros sólo nos importaba entonces la distribución de los oficios en la letanía cantada del Ambo, ambo, matarile-rile-rón; y así una voz iniciaba el canto:

Yo quiero a Luisa,

Matarirerilerón

Y el coro respondía:

¿Qué oficio le pondremos,

Matarirerilerón?

No era difícil buscar oficios para la amiga que se quería y lindamente, venían los que habíamos aprendido en los cuentos y en los juegos:

La pondremos Cenicienta

a que esté junto al fogón.

La pondremos Blanca Nieves

con su blanco corazón.

La pondremos Caperuza

la que el Lobo se comió.

La pondremos Pinochita

con su grillo delator.

La pondremos Vendedora

de cerillas de fulgor.

La pondremos de Doñana

en el huerto del Señor.

La pondremos Turco, Turco

la del juego de “quedó'”

La pondremos Pajarita

Pinta, Pinta, en una flor

La pondremos San Miguela

contra el Diablo robador.

La pondremos Loca, Loca,

y Ene, Tene, Tú y Quedó.

Y el coro, exaltado, rehusaba los oficios propuestos y volvía a cantar:

Ese oficio no le gusta;

ella, quiere otro mejor;

La imaginación barajaba apresuradamente nuevos oficios y escogía los de ternura y los de gracia, proponiendo en salmo:

La pondremos campanita

del arco iris temblador.

La pondremos gota de agua

corazón de puro sol.

La pondremos Nochebuena,

madre del Niñito Dios.

La pondremos de pastora

con sombrero y con zurrón.

La pondremos flor de luna

sobre el río charlador.

La pondremos bailarina

entre todas la mejor.

Entonces decidía rotundo y delirante el coro:

Ese oficio sí le gusta,

Matarilerilerón.

Celebremos todos juntos,

Matarilerilerón

2 thoughts on “Ambo, ambo, matarilerilerón. Autor: Carlos Luis Saénz.

  • Me parece encantador el relato evocador de imágenes de sábanas blancas tendidas a al sol, que recupera un juego infantil -entrañable- entrelazando, como si fueran listones de lindos colores, las referencias de los cuentos clásicos con los que crecimos. Felicidades al autor, está muy bello su cuento.

  • Me encantó, realmente no recordaba bien lo que se recitaba y para mí fue recuperar algo muy valioso de mi infancia.
    Gracias.

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