El muñeco de nieve

Había dejado de nevar y los niños, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recién formada.
La hija del herrero, tomando puñados de nieve con sus manitas hábiles, se entregó a la tarea de moldearla.
Haré un muñeco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo. 
Le salió un niñito precioso, redondo, con ojos de carbón y un botón rojo por boca. La pequeña estaba entusiasmada con su obra y convirtió al muñeco en su inseparable compañero durante los tristes días de aquel invierno. Le hablaba, le mimaba…
Pero pronto los días empezaron a ser más largos y los rayos de sol más cálidos… El muñeco se fundió sin dejar mas rastro de su existencia que un charquito con dos carbones y un botón rojo. La niña lloró con desconsuelo.
Un viejecito, que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente: Seca tus lágrimas, bonita, por que acabas de recibir una gran lección: ahora ya sabes que no debe ponerse el corazón en cosas perecederas.

3 thoughts on “El muñeco de nieve

  • Me interesa mucho estos cuentos que me mandan .soy psicopedagoga y los utilizo para contarlos a los pequeños .La página está muy bien presentadas y es atrayente . También se las mando a mis amigas abuelas y me lo agradecen mucho. los felicita y gracias
    Lidia

  • Después de haber leído el cuento nuevamente, me he dado cuenta que tiene una gran falla :
    “LA MORALEJA” “No puedes poner el corazón en cosas que son perecederas”. Es una equivocación pues le estamos dando al niño, la idea que no podemos querer a nada que pueda morir…o sea que está en contra del ciclo de la vida.” TODO NACE ,CRECE ,SE REPRODUCE Y MUERE…” No podríamos amar a la familia, ni a una mascota ,ni a una planta… Con todo respeto Lidia Goldenberg

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